Bienvenido, Alberto Tena López
En el año 2001 se transfirieron las competencias sanitarias a la Comunidad de Madrid y con ello la responsabilidad de gestionar las prestaciones sanitarias que en ese momento realizaba el extinto INSALUD. Desde ese momento el Gobierno Regional ha ido desentendiéndose de esta responsabilidad, preocupándose solamente de financiar las prestaciones sanitarias, es decir, de pagar las facturas. Durante este tiempo se han perdido camas hospitalarias, infraestructuras sanitarias obtenidas con el esfuerzo de los trabajadores a través de las cuotas de la Seguridad Social, a pesar de que se han abierto 8 nuevos hospitales, todos de titularidad privada. La Atención Primaria nunca ha tenido tan pocos recursos (faltan facultativos en pediatría y medicina de familia), las esperas para conseguir una citación han pasado de un día a una semana. Las infraestructuras siguen siendo insuficientes, a pesar de que en los últimos dos años se ha ampliado la red de centros de salud en 7, según el informe del Consejo Económico Social, aunque la Comunidad de Madrid dice haber construido más de 55 centros de salud nuevos.
Con respecto a las listas de espera, en lo que respecta a la reducción de la lista de espera quirúrgica, el Gobierno Regional se ha gastado más de 170 millones de euros y sólo ha conseguido que el número de madrileños pendientes de intervención quirúrgica disminuya en 8.062 pacientes de los 48.688 que había en el año 2004. Con este plan además ha conseguido introducir la discriminación en el acceso a la protección de la salud por razones ideológicas. Si quieres disfrutar del derecho a recibir las prestaciones en centros públicos cercanos a tu domicilio tendrás que esperar hasta un año para que te operen, si eres de los que te da igual que la intervención se realice en un centro privado, sin servicio de rehabilitación y alejado de tu domicilio, el tiempo de espera puede ser muy inferior. Conclusión, en los centros públicos no se tienen los mismos derechos que en los centros privados. Esta cuestión no es baladí, pues contiene toda la ideología política del actual Gobierno Regional.
Todas las actuaciones que ha realizado el Gobierno Regional en materia sanitaria han ido encaminadas a convencernos de que la única solución a los problemas de la sanidad pública la podemos encontrar en la sanidad privada. Triste conclusión para un gestor público que dice más sobre quien gestiona que sobre lo gestionado.
El futuro se vislumbra bastante negro para los que defendemos una sanidad pública de calidad. Siete de los 8 nuevos hospitales que se han abierto en nuestra Comunidad son de titularidad privada con participación pública en las prestaciones sanitarias. Uno de los hospitales (Valdemoro) es totalmente privado, tres más lo serán según los anteproyectos presentados en agosto de este año para la construcción de los hospitales de Móstoles II, Torrejón y Collado Villalba y con seguridad el de Carabanchel seguirá el mismo camino. Esta pérdida de infraestructuras está siendo acompañada de una desangrante pérdida de empleo público que pone en riesgo la calidad de las prestaciones. Los hospitales públicos cada vez reciben menos porcentaje del presupuesto público, y los recortes presupuestarios afectarán exclusivamente a estos, puesto que los hospitales privados tienen por contrato blindadas sus aportaciones para los próximos 30 años.
Desde UGT-Madrid seguiremos convocando concentraciones, manifestaciones o huelgas para concienciar a los ciudadanos en la defensa de los público (lo nuestro, lo de todos los trabajadores que han contribuido a que exista un sistema de protección de la salud gratuito y universal).
Marcos Romero
Secretaría de Políticas Sectoriales. UGT Madrid
Copyright EL ZOCO. La primera a la izquierda