Bienvenido, Alberto Tena López
No hubo elección
murió quien pudo,
quien no pudo morir continuó andando,
era verano, invierno, todo un año
o más quizá, era la vida
entera
aquel enorme día de combate
(…)
Algunos se murieron,
como dije,
y, los demás, tendidos, derribados,
pegados a la tierra en paz al fin,
esperan
ya no sé a qué
-quizá que alguien les diga:
“amigos, podéis iros, el combate-”
Entre tanto,
es verano otra vez,
y crece el trigo
en el que fue ancho campo de batalla.
Ángel González
Copyright EL ZOCO. La primera a la izquierda