Bienvenido, Alberto Tena López
Lo más significativo y lo que en mayor medida determina la visión moderna y dinámica con la que Leganés se muestra ante el conjunto del Estado es, sin duda, su Museo de Esculturas. Las imágenes que se transmitían de Leganés estaban edulcoradas por los chascarrillos decimonónicos referentes al Manicomio, imágenes que perduraron en el mundo castizo hasta bien entrado el siglo XX como un sambenito que sólo desapareció para ser sustituido por el de “ciudad dormitorio”, cuando el crecimiento acelerado proporcionó aquí el necesario alojamiento a miles de trabajadores que ganaban su salario en la gran urbe. Hoy estos arquetipos se han modulado como también lo ha hecho la fisonomía de los espacios urbanos. La gestión ininterrumpida de los gobiernos municipales de izquierdas desde la recuperación de la democracia ha transformado la ciudad que, sin perder su carácter industrioso, en la actualidad proyecta una imagen diferente en la que la calidad de vida y las nuevas tecnologías rivalizan con el arte contemporáneo, para constituir lo que algunos han denominado la “ciudad de la escultura”.
El cambio se debe al trabajo de varios lustros, y podría quedar personificado en el anterior Alcalde, José Luis Pérez Ráez, y en el responsable del Área Artística del Municipio, el creador Luis Arencibia; ambos supieron ilusionar y convencer a distintos equipos técnicos y artistas hasta convertir Leganés en una referencia obligada para comprender la evolución de la escultura española a lo largo del siglo XX. Partiendo de un reconocido criterio artístico (no industrial o simplemente decorativo) se hicieron habituales las adquisiciones municipales, a lo que se sumó la creación del Museo de Esculturas al Aire Libre, gracias a lo cual Leganés pudo acoger en depósito importantes obras pertenecientes, entre otras entidades públicas, al Museo Nacional de Arte Reina Sofía, hasta conformar una colección que, a juicio de los críticos, puede considerarse la más completa en lo que a escultura monumental española se refiere, ya que reúne todas las corrientes y vanguardias artísticas, con obras de los principales escultores contemporáneos.
El general reconocimiento con que cuenta dicho Museo viene a consolidarse con su ingreso en el Consejo Internacional de Museos, vinculado formalmente a la UNESCO. La indiscutible calidad de las obras que expone constituye el principal legado cultural que podemos dejar a los futuros leganenses. Y, aunque es posible que nuestros conciudadanos no sean todavía conscientes de la importancia que los entendidos ya le asignan, sin duda el destino cultural de la ciudad estará marcado en las próximas décadas por este Museo. Ahora bien, el necesario mantenimiento y conservación de las obras expuestas y la adquisición de otras nuevas exige un creciente esfuerzo económico del que se deben corresponsabilizar las diferentes administraciones: la Administración autonómica por cuanto que está obligada a promocionar estas iniciativas más allá del ámbito capitalino, y la Administración del Estado por reunir un significativo patrimonio artístico de reconocido interés nacional.
Por todo lo dicho, desde EL ZOCO daremos nuestro apoyo a cuantas gestiones realice el Ayuntamiento de Leganés con el Ministerio de Cultura tendentes a convertir el actual Museo en un MUSEO NACIONAL DE ESCULTURA. Con el fin de divulgar esta iniciativa y sumar apoyos hasta alcanzar su consecución, vamos a emprender de manera inmediata una campaña de actividades. Así pues, hacemos extensivo el llamamiento no sólo a los grupos políticos, sino también, y muy especialmente, al conjunto de la sociedad leganense para aunar esfuerzos y alcanzar el máximo consenso entre la ciudadanía.
Y hablando de legados, no podemos dejar de mostrar nuestro total desacuerdo ante la inesperada e inoportuna pretensión del Gobierno de extender hasta los 67 años la edad de jubilación. EL ZOCO se suma a la repulsa y a los actos de protesta convocados por los sindicatos en contra de estas medidas, que indican una falta de sensibilidad hacia los trabajadores, sobre los que se cargan de manera injusta y desproporcionada las consecuencias de una crisis de cuyos auténticos responsables ya nadie se acuerda para exigirles a ellos responsabilidades. Se lo están poniendo en bandeja a la derecha.
Copyright EL ZOCO. La primera a la izquierda