Bienvenido, Alberto Tena López
El avanzar del ser humano, en las últimas décadas, está ocasionando excesivos deterioros ambientales, ya que de forma acelerada, nos hemos metido en un progreso poco sostenible, poco inteligente y nada solidario con las generaciones venideras. Cada día cosechamos un mayor empobrecimiento natural, dejando la diversidad biológica en un futuro incierto por:
¿Podemos mejorar?
Individualmente podemos hacerlo mucho mejor, pero es preciso que, en el vivir de cada día, obremos teniendo más en cuenta a la naturaleza. Y no se trata de hacer teorías sobre el desarrollo sostenible, sino de poner en práctica actuaciones que impliquen ahorrar recursos y energías. Como todos tenemos la responsabilidad de salvaguardar la salud del Planeta, todos estamos en la obligación de seguir el progreso de forma razonable, por el camino natural de vivir mutuamente con los demás seres. El vivir de los demás seres nos demanda, sobretodo a los que habitamos en el entorno urbano, mejores actuaciones, menos deterioros ambientales y progresar de forma natural con un consumo más justo y responsable.
¿Por qué desde el entorno urbano?
El gran consumo y derroche de recursos que se produce en las ciudades es en muchos casos innecesario, y sobretodo, poco racional para conservar la vida natural. Las acciones han de empezar a ponerse en práctica desde el entorno urbano, ya que en las ciudades:
En el vivir urbano de cada día, desde nuestros hogares, podemos cultivar inmensas acciones que significan mucho para proteger la naturaleza. No es difícil ver florecer buenas cosechas oponiéndonos concienzudamente a esa cultura de “usar y tirar” que reina en las ciudades.
¿Qué podemos hacer?
La Naturaleza, que es patrimonio de todos los seres vivos que pueblan la Tierra, no es una fuente inagotable de recursos, por lo que es vital que demos vida a la regla del “Reduce, Reutiliza y Recicla”:
Benedicto Antón
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