Bienvenido, Alberto Tena López
Conscientes de la problemática que supone en la sociedad española la facilidad con que los ciclomotores pueden ser ‘trucados’ para que circulen a velocidades muy superiores a las permitidas legalmente, científicos de la Universidad Carlos III han desarrollado un nuevo sistemas capaz de certificar la velocidad que es capaz de alcanzar un ciclomotor en la Inspección Técnica de Vehículos (ITV) y detectar posibles modificaciones ilegales en los mismos.
Para conseguirlo los ingenieros de la UC3M plantearon medir la velocidad mediante un rodillo libre, sin carga. “Este tipo de rodillos son baratos de fabricar, fáciles de mantener y muy sencillos de calibrar, por lo que para las ITV resultan muy convenientes”, indica José Antonio Calvo Ramos, que ha dirigido esta investigación del Grupo de Mecánica Experimental, Cálculo y Transportes (MECATRAN) de la UC3M, patrocinada por la Fundación Instituto Tecnológico para la Seguridad del Automóvil (FITSA) con fondos del Ministerio de Industria. El siguiente paso consistía en establecer cuál es la velocidad máxima admisible en un rodillo de este tipo que equivaliese a los 45 km/h de la prueba en condiciones de la norma jurídica, para lo que los científicos realizaron una batería de ensayos, con casi medio centenar de ciclomotores, para obtener una curva de correlación y un valor representativo por encima del cual el vehículo sería rechazado en la ITV. Los resultados de esta investigación se han publicado en el Journal of Automobile Engineering.
Este “velocímetro de motocicletas” podría colaborar a reducir la cifra de 156 fallecidos al año por exceso de velocidad en ciclomotores, según se deduce del informe Safety Barometer, publicado por FITSA. Este estudio indica que en 2005 se produjeron 17.635 accidentes en los que un ciclomotor estaba involucrado, con 313 fallecidos como consecuencia. Además, señala que al menos en el 50 por ciento de los casos analizados la causa principal del accidente fue un exceso de velocidad. Todos los centros de ITV están obligados por ley (RD. 711/2006) a poseer un banco de rodillos para la medida de la velocidad en ciclomotores, pero los plazos de implantación dependen de las Direcciones Generales de Industria de cada Comunidad Autónoma. En Madrid, por ejemplo, están ya operativas desde enero de 2008. “Esta prueba de velocidad se ha implantado a raíz de nuestro estudio, porque hasta ahora no se realizaba”, comenta el profesor del departamento de Ingeniería Mecánica de la UC3M, José Antonio Calvo.
Copyright EL ZOCO. La primera a la izquierda